28.3.10
48 Lo más difícil de un cuadro es acabarlo, porque siempre se puede terminar más. Por eso Tiziano les daba la vuelta a los cuadros contra la pared, para que se le quitasen de la cabeza, y al cabo del tiempo los volvía y corregía lo que veía mal, porque cuando sigues un cuadro mucho tiempo se te mete en la cabeza y ya no ves nada. Es necesario alejarse para ser espectador de tu propio cuadro.


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