MIS HALLAZGOS EN VELÁZQUEZ


2º HALLAZGO. El niño central de la Familia del pintor, de Juan Bautista del Mazo, pienso que es de Velázquez.




... y no todo, sólo el fragmento contenido en el rectángulo rojo, las botas ya no son suyas sino del Mazo. No hago ciencia ficción, el cuadro está fechado en 1660-65, bien pudo intervenir en él Velázquez, en sus comienzos. 



Cada pintor tiene una manera especial de pintar, fruto de años de aprendizaje, de modo que esa manera especial la podemos comparar al timbre de voz de una persona. Podemos reconocer a una persona sin verla simplemente por el timbre de voz, pero no lo reconoce cualquiera sino sus amigos y familiares. Con Velázquez pasa lo mismo. Tenía una forma muy especial de hacer las cosas y para los que lo conocemos bien, nos resulta fácil reconocer su voz. En el caso del Maestro tenía un timbre muy especial de manera que es muy difícil copiar a Velázquez, hay que estar a su altura... sin duda del Mazo intentó imitarlo, sin conseguirlo.


Velázquez y su yerno colaboraron en numerosos cuadros, sobre todo en las vistas de ciudades que el rey Felipe IV quería regalar a su hijo Baltasar Carlos. Velázquez hacía las figuras del primer plano y del Mazo el resto. Se nota muy bien donde pone el pincel el Maestro y donde lo pone del Mazo porque Velázquez es el Gran Genio de la Historia de la Pintura y Juan Bautista un pintor normalito, con sus carencias. En este cuadro vemos dos formas de hacer las cosas, dos timbres de voz. El rectángulo en rojo es de la mano de Velázquez, mientras que las botas del niño se notan que son del Mazo.


¿Cómo pudo ser...?, pues pienso que Velázquez empezaría pintando al niño y no pudo concluirlo por su fallecimiento. Los cuadros de la familia de un pintor de Palacio irían lentos porque eran pintores del Rey y a él le debían dedicar su trabajo. Es normal que fueran lentos... este cuadro se data entre 1660-65. Los harían, como se dice, en sus ratos libres.







La técnica empleada es la de la última etapa del pintor. Por una parte el resumen de la forma y la sutileza de sus veladuras, por otra la dicción de la pincelada, con su grafismo inequívoco, muy difícil de imitar.

Conocemos un estudio realizado por del Mazo de la cabeza del niño de al lado de nuestro protagonista, que se encuentra en la Dulwich Picture Gallery de Londres, datado entre 1660-61. 




Del Mazo no acierta con la valoración tonal, el dibujo se le escapa, intenta imitar la soltura de Velázquez pero no lo logra, perfila zonas donde va bien esbozar y difumina donde tendría que perfilar... en fin es un estudio torpe. Después se limita a trasladar esas deficiencias al gran formato. Me es imposible de entender cómo del Mazo al lado de una cabeza sublime realiza una tan tosca. Lo mismo pasa con las otras. La calidad de la cabeza central está a kilómetros de ventaja del resto. La conclusión es sencilla: el pintor que ha visto tanto en la cabeza central, no puede ser el que ha pintado tan rudamente las otras, hay demasiado desnivel. 




CONCLUSIONES

1) Velázquez empezó a trabajar el niño central y no pudo acabarlo por su muerte en el 6 de agosto del 60. Continuó sus botas del Mazo pero ya con otra sensibilidad diferente. 
2) La forma de tratar los ropajes es típica de la última etapa del pintor, veánse  los cuadros de la Infanta Margarita de Austria, en sus diversas versiones.
3) La forma de pintar las puñetas y la mano delantera, de la que vemos casi un muñón, la tenemos en el enano D. Sebastián de Morra.
4) La empuñadura dorada de la espadita, apenas abocetada, que le cuelga es típica de Velázquez 
5) El modelado perfecto del rostro a base de veladuras finamente sutiles, la valoración tonal en su sitio, la forma aparentemente descuidada de insinuarnos la oreja no apuntan nada más que a un Nombre.  
6) La forma de tratar el pelo y de crear sus brillos tan velazqueña.
7) La forma de captar la psicología del modelo y el embeleso del niño no encuentran eco en los demás retratados. 
8) No niego que el Maestro pudiese haber trabajado más partes del lienzo, ( el hombre de la izquierda casi en penumbra y el niño que porta el papel creo que son los de más calidad después de nuestro niño central) pero la pintura posterior de Juan Bautista no nos deja apreciarlo bien. 

¿ Y no se podría objetar que del Mazo tuvo su momento de genialidad en ese cuadro? ¿ Que viendo tanto a Velázquez al fin aprendió y lo consiguió?
Si del Mazo hubiera sido un pintor escocés y su cuadro fechado en 1723, sin duda hubiese dicho que sí... pero siendo yerno de Velázquez, pintando juntos tantos cuadros es demasiado sospechoso que tenga ese momento de genialidad, sería el mejor retrato de toda su vida cuando aún estaba vivo Velázquez.  



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